Se habla mucho de la “jubilación reversible” como la fórmula mágica para volver a trabajar cobrando la pensión. Pero hay letra pequeña: los autónomos se quedan, en buena medida, fuera.
El paro de los autónomos, conocido como prestación por «cese de actividad», es la opción más común para aquellos que cesan su actividad como trabajadores por cuenta propia.