Viajar ligero ya no es sinónimo de viajar barato. Las aerolíneas de bajo coste, siguen cobrando el equipaje de mano aunque la Ley se lo impida
En los últimos años, sobre todo si vuelas con aerolíneas de bajo coste, habrás notado que lo de llevar una simple mochila o trolley a bordo se ha convertido en un «extra». Pero, ojo: ¿es legal que te cobren por tu equipaje de mano?
Aquí viene la clave: según la Ley 48/1960 de Navegación Aérea, en su artículo 97, el transportista está obligado a transportar el equipaje de mano dentro del precio del billete. Punto. Así de claro: el equipaje de mano, dentro de unos límites de peso y volumen, forma parte del derecho básico del pasajero.
Aun así, muchas compañías low cost han hecho de esto su gallina de los huevos de oro. Te venden un billete barato… y luego te facturan por respirar, por elegir asiento y, cómo no, por meter tu mochila en cabina.
La estrategia es clara: convertir derechos en “servicios premium”.
Pero no todo vale. El Parlamento Europeo lo dejó claro hace poco, aprobando por unanimidad una resolución que insta a todas las aerolíneas a garantizar que el equipaje de mano viaje sin coste adicional.
Además, la Secretaría General de Consumo ha sacudido la mesa imponiendo multas de más de 150 millones de euros —la sanción más alta hasta ahora— por el cobro ilegal de este suplemento.
Y por si fuera poco, ya hay sentencias en firme que respaldan al consumidor y tildan de abusivas estas cláusulas escondidas en las condiciones generales de contratación.
¿El problema? A pesar de todo esto, las compañías siguen escudándose en el Reglamento Europeo 1008/2008, que les permite fijar sus tarifas con libertad. Es decir, la letra pequeña vuelve a dejar al pasajero vendido… o casi.
¿Cómo puedes reclamar?
Las opciones no son muchas, pero existen. Primero, siempre reclama por escrito a la aerolínea. Sí, sabemos que probablemente lo ignorarán, pero deja constancia.
Después, si no obtienes respuesta, solo queda acudir a los tribunales. Solo un juez puede tumbar estas cláusulas por abusivas.
Recuerda guardar siempre billetes, facturas y capturas de pantalla con las condiciones de compra. Sin pruebas, reclamar es perder el tiempo.
En resumen, la ley y Europa están de tu lado, pero las aerolíneas juegan con el desgaste. Así que infórmate bien, revisa las condiciones antes de pagar y no dejes que un trolley de cabina se convierta en la excusa para vaciarte el bolsillo.




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